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domingo, 21 de noviembre de 2010

YO LO VI, NADIE ME LO CONTÓ

¿Castellano, inglés o caló norteño?


fot. Antonio de Marín y Quintana.
- “¿Ahí lo book, ahí lo book’” -pregunta afligido el conductor de una camioneta (mueble  o troca, como le llaman por acá) a su acompañante- quien intenta estacionarse en un reducido espacio limitado por un enorme trailer con doble caja de carga. El chofer del trailer observa desde la acera la maniobra que amenaza con rayar su flamante autotransporte…  mal encarado, alto, camisa de cuadros, botas y sombrero vaqueras, bigote espeso y una panza como si se hubiese tragado entera una res.

-“¿Ahí lo book, ahí lo book?” – cuestiona nuevamente el conductor de la maltratada camioneta-, una pick-up a todas luces adquirida del otro lado y adornada con una gran calcomanía en el parabrisas trasero, que a la letra dice: “Haz patria, mata un chilango”.

Y es que acá en el corredor industrial del municipio de Piedras Negras, en el norteño estado de Coahuila, la influencia del idioma inglés, mezclada con el castellano norteño ha generado algunos peculiares fenómenos lingüísticos.

- “Open the door o me meto por la window” es una expresión común al tocar la puerta al llegar a algún domicilio empleada por los coahuilenses, quienes sin proponérselo han dado nacimiento a un nuevo dialecto que combina ingeniosamente el castellano, el inglés y un caló regional muy propio de los estados fronterizos con los EE.UU.  Porque este nuevo idioma regional (no el spaninglish al que se refieren algunos cursis desde la academia, que es el caló  que usan los mexicanos pochos del otro lado del Río Bravo, los llamados chicanos, en la peor combinación de ambas lenguas), forma ya parte de la identidad cultural de esta árida y próspera población, quien vive fascinada y nembutalizada por el american way of life a la vez que cada 15 de septiembre toma tequila hasta embrutecerse, se viste de charro y grita hasta quedar ronco: ¡viva México!

Sólo que en ocasiones el ingenio, en combinación con la palpable ignorancia, dan vida a desafortunadas expresiones tales como “¿ahí lo book, ahí lo book?”, queriendo en realidad preguntar: ¿ahí lo libro, ahí lo libro?

¿Enajenación ideológica, contaminación idiomática, origen de nuevas conductas sociales, creativa mezcla cultural?  No lo sé yo lo vi, lo escuché, nadie me lo contó. Sí pues.
amq

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